Artículos del mes: Septiembre 2015

  • 0
comunicación interna y externa

La nueva comunicación que está por llegar

La comunicación es una parte fundamental para cualquier empresa o entidad corporativa. Hace unos años muy pocas entidades apostaban por integrar un departamento de Comunicación en su política o en su plan de empresa. La acción comunicativa siempre se había asociado al departamento comercial y al de marketing pero en pocas tenía un protagonismo propio.

comunicación interna y externaCon la llegada de la Comunicación 2.0 se ha tomado conciencia de la importancia de contar con una persona responsable que comunique de las acciones de la empresa. Toda empresa tiene algo que comunicar, ya sea su marca, su objetivo, un servicio innovador, una estrategia diferente, una incorporación puntera, etc. Hasta una carnicería, por ejemplo, tiene algo comunicar.  Veamos, esta carnicería puede informar a sus clientes, a través de Whatssap o bien en su perfil de Facebook, de ofertas, promociones del sábado, o incluso del funcionamiento de su día a día, de la procedencia de sus productos o su proceso de trabajo…

Y si además, esa empresa supera sus 5 empleados, es recomendable hacer una estrategia en lo relativo a Comunicación Interna con diferentes herramientas que les permitan identificarse aún más con su marca. Al respecto, en lo que se refiere a Comunicación Interna y Externa, siempre hay tendencias y formas de comunicar que van ligadas al proceso evolutivo del sistema comunicativo. La comunicación ha pasado de 1.0 a 2.0 y la Comunicación Interna y Externa, también. Hemos pasado del tablón de anuncios, al grupo de Facebook; de los boletines o circulares informativas impresos a la Newsletter más moderna e interactiva que llega de manera inmediata a nuestro correo electrónico.

Por suerte, vamos evolucionando y creciendo conforme lo hacen las diferentes disciplinas. ¿En qué sentido? En el camino que marca nuestro cliente, nuestro lector o nuestro seguidor. Todos demandan la máxima información y la mejor atención y en esta misión debe trabajar, hoy más que nunca, la Comunicación, con todas las herramientas disponibles, con toda la naturalidad posible, como si no existiera una pantalla que nos separara, manteniendo siempre viva la comunicación de siempre, la de la calle, la del cara a cara.


Tags : 


  • 0

El Síndrome postvacacional no es para autónomos

Muchas personas, durante estos días, están viviendo el temido síndrome postvacacional. Es habitual escuchar entre amigos, en oficinas o incluso en la puerta del colegio, “qué depresión, qué pronto ha pasado el verano o qué pereza volver a la rutina”. Cierto es que el síndrome postvacacional existe como trastorno, a pesar de no estar reconocido científicamente.

Hemos de reconocer que el síndrome postvacacional es un recurso al que acuden los medios de comunicación cada mes de septiembre y al que incorporan cada vez más nuevas versiones al respecto, como la de los psicólogos que aportan consejos de cómo curar los síntomas de depresión, tristeza y ansiedad tras el verano.

Al igual que los niños cuando comienzan en la guardería tienen su “periodo de adaptación”, los mayores también lo necesitamos al regresar de unos días de descanso, pero ¿es este el caso de los autónomos? ¿Es verdad que los autónomos nos adaptamos mejor tras las vacaciones? ¿O simplemente lo hacemos porque en realidad nuestra mente nunca se ha separado del trabajo? Tal vez esta última opción sea la más frecuente entre quienes leen este post.

El síndrome postvacacional no es para autónomos por varios motivos:

  • En la mayoría de los casos, no vemos un mes de vacaciones completo ni por asomo por lo que no tendremos problemas a la hora de incorporarnos. Lo ideal es desglosar las vacaciones en diferentes etapas del año, una semana en verano, otra en otoño o invierno; pero que nos permita respirar y despejar la mente de la vorágine de vez en cuando.
  • El tener vacaciones implica no facturar durante ese periodo de ausencia por lo que cuando llegamos a septiembre tenemos que remontar y trabajar el doble para ponernos al día. Así no da tiempo a tener depresión postvacacional.
  • Los autónomos pagamos religiosamente en agosto las cuotas a la administración, hayamos generado ingresos o no. Ese es otro motivo por el que no podemos relajarnos, ni el cuerpo, ni la mente nos lo permiten.
  • Además, tenemos que hacer una doble previsión, la inversión de las vacaciones y la vuelta de la misma por la ausencia de ingresos durante nuestra pausa.

Pero nos adaptemos mejor o no, lo ideal es que tomemos vacaciones, aunque sea una semana; pero que nos permita llegar al nuevo curso laboral con la mochila cargada de proyectos. Ahora sí, os podemos dar unos consejos para que no nos pille el toro una vez nos incorporemos…ya se sabe, los autónomos no podemos acostumbrarnos a lo bueno:

  1. Quizá este primer consejo te deje un poco absorto, pero no tiene porqué ser tan descabellado. No dejes de trabajar, si, si… intenta controlar los aspectos más sensibles de tu negocio dedicando una hora cada dos días, por ejemplo. Así, tu vuelta será más llevadera y no tendrás cientos de cuestiones pendientes.
  2. Programa tu regreso con tiempo. Intenta dejar uno o dos días de relax en casa antes de tu incorporación para tomar conciencia de todas tus metas para el nuevo curso.
  3. Establece tu agenda y marca prioridades. De esta forma, tendremos una mayor organización en nuestras vidas y podremos ser más productivos, invirtiendo las horas justas para cada proyecto y para nuestra vida personal.
  4. Mantén una rutina de descanso e intenta dormir las horas adecuadas para aguantar el ritmo diario.
  5. Pon límites y aprende a decir “no. Cada cosa, a su tiempo. Frena la impaciencia y las peticiones de “lo necesito para ayer”. Puedes responder de manera amable diciendo no. Ganarás en seguridad y asumirás el control de tu trabajo, lo cual repercutirá positivamente en nuestro día a día.

  • 0

Autónomo en una cooperativa, ¿sí o no?

El nacimiento de empresas cuyos cimientos se basan fundamentalmente en valores como la solidaridad, la ayuda mutua o la igualdad ha llegado con fuerza en estos últimos años. La crisis ha provocado el auge de las cooperativas, que llegan para quedarse durante mucho tiempo debido a la necesidad actual de generar posibilidades de trabajo ya sea como autónomo, individual, o en compañía.

En España se alcanza ya la cifra de medio millar de cooperativas, que están a caballo entre una asociación sin ánimo de lucro y una sociedad mercantil, con una diferencia esencial y es que los propios trabajadores son al mismo tiempo los propios dueños y socios de la cooperativa.

¿Cómo factura?

Como autónomo-socio de la cooperativa eres un trabajador y no un profesional independiente por lo que se obtendrá una nómina por el importe de las facturas.

La facturación la gestiona la propia cooperativa y al terminar el trabajo, te abonan tu parte por medio de una nómina en la que te descuentan los costes que tengan la cooperativa y los impuestos.

Sí es importante destacar que los socios trabajadores tienen más impuestos, pero con menos importe que los costes que asume un autónomo general.

¿Quién puede participar?

Las cooperativas están abiertas a todas las personas que puedan aportar su trabajo o utilizar los productos y servicios de la cooperativa, y que estén dispuestas a aceptar la responsabilidad de ser socias.

Además, los socios también pueden solicitar la baja voluntaria en caso de que opten por dejar de realizar la actividad que los unía a la cooperativa.

¿En qué ámbito se puede crear una cooperativa?

En cualquiera. Actualmente existen asesorías, consultoras, bufetes, estudios de arquitectura y diferentes empresas dedicados a esta fórmula. Para formar una cooperativa de trabajo normalmente son necesarias al menos tres personas autónomas que compartan un proyecto empresarial, de cualquier actividad, pero viable.

Ventajas de las cooperativas

  • En estas empresas cada persona tiene un voto con independencia del capital que puedas aportar.
  • Los medios de producción los ponen los propios trabajadores de la empresa.
  • Todos son iguales. De hecho, todas las personas que trabajan en ella son las que dirigen la empresa y todas tienen el mismo peso en la toma de decisiones. Están gestionadas de manera democrática por sus socios quienes fijan las políticas de actuación y control de la misma.
  • Hay que establecer un capital social mínimo y no hay cantidad mínima fijada.
  • La cooperativa debe tener un domicilio social.
  • Tu proyecto debe ser viable. Este es un buen momento para empezar a elaborar un plan de negocio.
  • Puedes solicitar el pago único de tu prestación por desempleo para crear una cooperativa.

Desventajas de las cooperativas

  • Mecanismos de control. Al no existir una jerarquía en los puestos de trabajo, la supervisión de la misma recae en los propios miembros de la cooperativa que vigilarán al resto para la ejecución del trabajo. Eso unido a la toma de decisiones democrática hará que dicho proceso sea un poco tedioso.
  • La sociedad cooperativa debe destinar un 30% de los beneficios netos excedentes para cubrir pérdidas de ejercicios.
  • Además, cada Comunidad Autónoma regula el funcionamiento de las Cooperativas de Trabajo Asociado con sus propias normas específicas.
  • El 50% del capital social debe estar desembolsado en el momento de la constitución.

Ya lo dijo el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon en el Día Internacional de las Cooperativas: “Las cooperativas tienen un papel clave en la ruta para conseguir un futuro sostenible”.

En este camino andan, quizá, los nuevos tiempos para autónomos, donde el fin principalmente está en el ahorro de costes en la difícil tarea de ser autónomo.


  • 0

¿Cuánto pagamos los autónomos españoles con respecto a los europeos?

Veamos cuanto pagan algunos de los autónomos europeos para poder compararlo con lo que paga el autónomo en España.

En general, podemos adelantar que los autónomo europeos no tienen cuotas mensuales fijas y que lo que pagan depende de las coberturas sanitarias y sociales que elija cada uno.

Francia
Se puede decir que en Francia ser autónomo es un chollo. Aquí es donde existen mayores facilidades para los trabajadores por cuenta propia. De hecho, la revista Forbes puntúa su sistema con un 9,5 sobre 10.

Digamos que todo es “libre” durante el primer año y se empieza a “regularizar” a partir del segundo con el pago de unas cuotas que se fijan en función de la profesión que se tenga, así como de la facturación. No tienes que facturar IVA, pero claro, tampoco puedes desgravarlo. Además, la cuota se calcula aplicando un 12% en las actividades comerciales, un 21,3% para los servicios y un 18,3% para las profesiones liberales. Las coberturas: asistencia sanitaria, jubilación, incapacidad temporal y pensiones de viudedad e invalidez.

Ahora bien, cuando acudes al médico primero pagas los gastos y después el Gobierno te reembolsa entre el 65% y el 100% del coste total, pero, todo hay que decirlo, primero tienes que pagar el 35% mínimo, de cualquier tratamiento sanitario. En España, en cambio no es así.

Reino Unido
En este país hay que entrever bien lo que hay detrás de una cuota fija de 14 a 58 euros al mes.

Lo primero es que hay dos tipos de autónomos en el Reino Unido: por un lado, los Class 2, que pagan £2,75 de seguro por semana (3,77 €). Estos no pueden superar los 8.400 € de ingresos al año. Este seguro cubre la pensión básica, bajas por maternidad o muerte. Si se pasa de este límite vamos a la tasa Class 4, que incluye además el 9% de los ingresos. Imaginemos que facturamos £1800 por mes, 2.561 € al mes, es decir, algo más de 30.000 € al año, la cuota mensual a pagar es de 297,02 € algo más caro que en España.

Con todo, sin duda, Reino Unido beneficia a quienes tienen ingresos más bajos. Además, no se hacen declaraciones trimestrales de IVA como aquí.

Italia
En Italia no existe una cuota fija mensual. Los trabajadores autónomos solo pagan el impuesto de la renta en función de sus ingresos, diferenciándose la cuantía entre artesanos, comerciantes y profesionales liberales. Pagan entre un 22,65% y un 28,72 % de su renta.

Portugal
En este país se paga sobre los ingresos anuales que dependiendo del esquema de protección elegido pueden ir desde el tipo de cotización del 25,4% (mínimo obligatorio) hasta el esquema ampliado tiene un tipo de 32%.

Alemania
En el país germano solo se paga una cuota de 140 € (Seguridad Social) a los que hay que sumar entre 150 € y 240 € de seguro médico obligatorio. Si no se superan los 1.700 € de ingresos no tendrías que pagar lo 140 €.

Un punto a su favor es que la fecha de la factura es la fecha de cobro, así que no tenemos por qué pagar anticipadamente el IVA o IRPF de lo que no hemos cobrado. Otro es que si facturas menos de 17.500 € al año o tienes menos de 30 años, no tienes que gravar las facturas con el IVA.

Holanda
Aquí, los autónomos pagan una cuota de 50 € al año a la Cámara de Comercio. A ese gasto habría que añadir un seguro médico básico obligatorio que cuesta alrededor de 100 € al mes, plan de pensiones y otros seguros (invalidez…) .

España
Se mire por donde se mire en España pagamos una cuota excesivamente alta. Da igual que un autónomo genere 10.000 € que 500 € que todos debemos pasar por caja desembolsando al mes 264 euros, se ingrese o no. Además, cada tres meses debemos declarar el IVA y el IRPF, independientemente de que se hayan cobrado o no las facturas.

Con las reformas efectuadas por el Gobierno, los nuevos autónomos pueden pagar una cuota de 50 € durante el primer semestre. Dicha cantidad irá creciendo paulatinamente hasta alcanzar el pago de 264 euros.

También es cierto que las coberturas por este pago son muchas más amplias e incluyen incluso una prestación por desempleo para autónomos. Algo que existe solo en España.


Necesitas una profesional de la comunicación

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies